Mario Rodríguez Padrés
Networker, escritor e inversionista
Hace poco viví una experiencia que me dejó una reflexión profunda y, como todo en la vida, terminé vinculándola al negocio de redes de mercadeo. Fui con mi cardiólogo y amigo de infancia, Jorge Cortés, uno de los mejores en su área en México, por un dolor en el pecho que me preocupaba. Jorge me recordó algo que siempre he tenido presente: los hábitos determinan si una predisposición, ya sea genética o de estilo de vida, se manifiesta antes o después.
Me explicó que, aunque cuido mi alimentación, hago ejercicio regularmente, y me suplemento con antioxidantes, omega, vitaminas y minerales, no estoy exento de mi predisposición genética. “La genética te alcanza porque te alcanza,” me dijo. Pero luego agregó: “La clave está en cuánto puedes retrasarla o atenuarla con los hábitos correctos.”
La Pobreza también puede alcanzarte
Llevando esta idea al terreno del éxito financiero y las redes de mercadeo, veo un paralelismo inevitable. No es genética, pero todos tenemos una predisposición creada por nuestras creencias y hábitos familiares. Es como un “legado invisible” que, si no lo identificas y trabajas en transformarlo, te alcanza porque te alcanza.
Piensa en esto: tengo amigos que no son prósperos, pero gastan en cosas innecesarias, como viajes, comidas en restaurantes o productos que no necesitan, todo para proyectar una imagen en redes sociales. Lo curioso es que sé que están endeudados hasta la risa. Aunque no lo reconozcan, su mentalidad y hábitos los están empujando a repetir ciclos de pobreza familiar.
Lo mismo sucede con quienes ingresan al negocio de redes de mercadeo. Muchos creen que simplemente al entrar, una ventana mágica de abundancia se abrirá para ellos. Pero esto no es más que una ilusión. La verdad es que tus hábitos financieros y tus creencias dominantes, siempre te van a alcanzar.
El Poder de los Hábitos Correctos
El negocio de redes de mercadeo, si está respaldado por una buena compañía, productos de calidad y un plan de compensación sólido, es una gran
oportunidad. Pero la clave para triunfar no está en el sistema, sino en tus hábitos diarios.
Si entras a este proyecto con la misma mentalidad de “empleado” con la que te comportas probablemente en tu trabajo, con hábitos de gasto excesivo y sin una verdadera disciplina para aprender, crecer y construir una red productiva, entonces, como dice mi amigo cardiólogo, la pobreza te alcanzará porque te alcanzará -sino es que ya lo hizo desde hace tiempo-.
Por el contrario, si decides romper con las malas creencias financieras y construyes nuevos hábitos en el emprendimiento, puedes cambiar tu destino. Puedes salirte de la fila de la mediocridad económica y construir una vida llena de satisfacciones y experiencias que solo la prosperidad puede ofrecer.
Así como mis hábitos de vida retrasan el impacto de mi predisposición genética, los hábitos correctos en tu mentalidad financiera retrasarán, e incluso eliminarán, la posibilidad de que la pobreza te alcance.
Tú decides si permites que tus hábitos actuales te mantengan en la misma situación, o si eliges transformarlos para vivir una vida próspera y llena de significado.
Filosofía para el Éxito
“La pobreza es una herencia de hábitos y creencias. La prosperidad, en cambio, es el fruto de los hábitos que eliges construir hoy. El cambio no comienza con un negocio; comienza contigo.”
Mario Rodríguez Padrés
Networker, escritor e inversionista
Deja un comentario