Por Mario Rodríguez Padrés
Networker con más de 30 años de experiencia, escritor, inversionista
Cuando hablo de que nos atascamos en la rutina, no me refiero simplemente a cumplir con las tareas diarias o repetir actividades. El verdadero atasco ocurre cuando perdemos el sueño, cuando dejamos de sentir esa chispa que alguna vez nos iluminó el camino. La rutina, por sí sola, no es el problema; el problema es que dejamos que nos robe la ilusión, que apague el brillo en nuestra mirada.
Lo que antes nos emocionaba ahora lo vemos como parte del paisaje, algo común, predecible, y muchas veces nos encontramos repitiendo: “Eso ya lo sé.” Nos volvemos expertos en teorías y estrategias, esperando pasivamente esa idea revolucionaria que nos saque del estancamiento, pero con la condición de no esforzarnos demasiado.
Nos sentimos merecedores del éxito solo por haber aguantado el tiempo. Olvidamos esa razón que nos impulsó a avanzar al principio, esa fuerza que nos empujó a actuar con determinación y pasión. Y aquí radica el verdadero desafío: volver a los orígenes, reconectar con aquello que nos movió en primer lugar.
La Solución: Volver a los Orígenes
Salir del atasco no es cuestión de magia ni de inspiración momentánea. Es un proceso consciente de introspección y acción. Te invito a reflexionar:
1. Recuerda tus inicios:
¿Qué fue lo que te emocionó al principio? ¿Qué te hizo creer que este era el camino correcto? Pregúntate si esas razones aún resuenan en tu corazón o si necesitas encontrar nuevas fuentes de motivación.
2. Haz una pausa y analiza:
No estás avanzando, pero tampoco te atreves a abandonar. ¿Por qué? Porque en el fondo sabes que este proyecto tiene potencial, y no hay nada allá afuera que pueda ofrecerte lo mismo. Reconocer esta verdad puede ser el primer paso para recuperar tu enfoque.
3. Reconéctate con tu equipo:
Reúnete con las personas de tu grupo y haz una simple, pero poderosa pregunta: ¿Por qué estás aquí? ¿Cuál es tu sueño? Escucha atentamente sus respuestas. Al hacerlo, no solo recordarás por qué estás luchando, sino que también te nutrirás de sus ilusiones y esperanzas.
Reconocer el Atasco Antes de que Te Consuma
El estancamiento es sutil. Al principio, solo lo sientes tú. Todavía eres capaz de sonreír, de fingir entusiasmo, pero en el fondo, sabes que algo se apagó. Este es el momento de actuar, porque si dejas que esta etapa se prolongue, los demás también lo notarán y se volverá más difícil recuperar el brillo.
El primer síntoma de este estado es caer en una dinámica puramente administrativa. Hablas con los mismos, discutes los mismos problemas y ofreces las mismas soluciones, pero no tomas acción. Todo se vuelve repetitivo, predecible, y aunque sabes lo que se necesita —ventas, afiliaciones, crecimiento—, no lo haces.
Cómo Recuperar el Momentum
1. Sueña otra vez:
No es suficiente recordar tus sueños. Debes rodearte de soñadores que compartan tu energía, tus ideales y tus ganas de crecer. La energía es contagiosa, y los sueños colectivos son más poderosos que los individuales.
2. Crea un plan de acción:
Oblígate a salir del estancamiento estableciendo compromisos claros con tu equipo. Define objetivos específicos, registra tus avances y comparte tus logros con otros. La accountability (responsabilidad compartida) es una herramienta poderosa para mantenerte en movimiento.
3. Acción primero, emoción después:
No esperes a sentirte motivado para actuar. A veces, el movimiento precede a la emoción. Al tomar acción, poco a poco recuperarás el entusiasmo y el momentum que necesitas para avanzar.
Conclusión
Recuerda, los sueños por sí solos no tienen el poder de emocionarte si no los acompañas con acción y congruencia. La clave está en forzar el movimiento, recordar tus razones y rodearte de personas que también estén soñando en grande.
No te conformes con administrar tu negocio; trabaja para transformarlo y volver a emocionarte como al principio. Si logras recuperar ese brillo en la mirada y ese fuego en el corazón, descubrirás que el atasco era solo una etapa, una pausa necesaria para dar el siguiente gran paso en tu camino.
“El verdadero movimiento no comienza con grandes pasos, sino con la decisión de soñar y actuar una vez más.”
Mario Rodríguez Padrés
“El verdadero movimiento no comienza con grandes pasos, sino con la decisión de soñar y actuar una vez más.”
—Mario Rodríguez Padrés
Mario Rodríguez Padrés
Networker con más de 30 años de experiencia, escritor, inversionista
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